martes, 30 de septiembre de 2008

ANIVERSARIO

Hoy, aún hoy, día de San Miguel, 29 de septiembre de 2008, nuestro Dreams World cumple un año.
En estos 365 días hemos vivido muchas cosas, buenas y malas, muchas de ellas estan reflejadas en el blog, otras se adivinan e incluso otras han quedado ocultas entre frases y en algún que otro comentario porque siempre ha habido alguien, fundamentalmente dos, que no recordabamos las instrucciones y escribíamos donde podíamos.
Hemos aprendido muchas cosas y tambien hemos dicho a ese mundo infinito de internet otras que callariamos. A veces la vida te encuentra y otras te inoportuna y de todo ha habido, pero lo que resaltaría fundamentalmente como común es que hemos conjugado poco el condicional y todas, digo bien, todas, hemos agarrado por donde hemos podido a la vida y hemos crecido, con más o menos dolor, pero crecido al fin y al cabo.
Personalmente, en la distancia y a veces en la soledad he vomitado sensaciones, problemas, ánsias y por qué no decirlo, quejas. Me ha servido de compañía, de desahogo y consuelo, sabía que siempre alguna de vosotras me contestaría y me sentiría y le dolería. Ya lo dijo Marta, amar, duele.
Este mundo de sueños que Luna fabricó para nosotras se ha convertido en un acierto onírico que nos ha permitido conocernos más, acercarnos más y conocer a otras gentes que ya forman parte de esta familia. Nació sin más pretensiones que las expresadas: COMPARTIR y de ello estamos orgullosas, de haberlo conseguido.
Sólo agradecer a otros que se acercaron por aquí y quisieron participar y darnos la oportunidad de acercarnos a ellos. Hemos escrito mucho de lo que somos y de lo que fuimos, seguiremos compartiendo lo que seamos a partir de hoy.
LOLA

domingo, 28 de septiembre de 2008

martes, 23 de septiembre de 2008

finca "las cañas"

Hoy que extrañamente había mas o menos dormido, me desperté como en los últimos 15 años de mi vida, sin desayuno, decidí descolgar el cartel de ABIERTO POR VACACIONES y eliminar sus huellas. Recogí cuadernos a medio escribir, relatos sin terminar, comprobé los exlibris , retire los marca página, cerré poemas abiertos y me despedí de la luna que insistía en no contestarme a pesar de estar visible.


Me sumergí con lentitud y placer en la ducha, lavandome a conciencia, como quien busca la purificación y me rondó por la cabeza cuando el abluente me envolvía retornar a la tierra del poeta.

Cuando estudiaba sicología el profesor llamaba, refiriendose a lo que yo iba a hacer, “el efecto o síndrome atávico”, es decir el hombre crece como un árbol, desarrolla sus hojas, ramas, frutos, pero no es nada sin sus raices y hacia allÍ me dirigía yo.

Enfilé el camino de Fuentepiña e iba sintiendome como Platero: pequeña, suave, tan blanda que se diría que era de algodón…. Me fui acercando a las tierras, otrora inmensas y sin lindes, que habian pertenecido a mis ancestros y que mantuvo a generaciones, hoy apenas unas fanegas se conservan como símbolo.

Quería entrar descalza en la tierra, notar en la piel su polvo, sus surcos, mirar el arroyo y el cañaveral , y cogerla entre mis manos y dejar caer los granos entre los dedos habiendo levantando el puño lleno de ella y jurar como Escarlata sobre Tara, que nunca más lloraría, que nunca más permitiría que mi corazón se demoliera y poner a todos mis antepasados que la labraron por testigo.

Cuando crucé el límite ví a mi hermano que también estaba allí. Paseé con él y me enseño todo lo que habia sembrado y los frutos producidos, ya pocos porque el verano agonizaba.


Cuando me despedí de él noté cierto brillo húmedo en su mirada. Como si hubiese comprendido lo que sentía llenando mis zapatillas del polvo de aquello tierra. Sabía que no había ido alli a recoger frutos… aunque se empeño en llenarme el coche de ellos.

Retomé el camino y discurrí por los límites del pueblo que me vió nacer, las marismas lucían inundadas de tinto, percibí el olor a salitre y salinas que me devolvieron a mi infancia y a mi padre.

Regalé a cuentos amigos encontré sandias y melones y me reservé una, para mí.

Quería sentir que empezaba el primer día de mi futuro, de mi nueva vida, que las raíces aún estaban frescas, aunque las ramas y los frutos no existiesen, pero que el árbol se podía recuperar.

Me inundé de recuerdos, de olores, de voces, de aquello por lo que siempre luché y que ahora sólo quiero reducir a cuatro palabras:

Ser feliz, sin miedos.



fué pensado y meditado y ocurrió el domingo, 14 de septiembre de 2008. Lo he puesto aqui para ver si considerais que puedo llevarlo a mi primer dia de taller literario, que tengo que leer algo que haya escrito o si pensais que es mejor otro. Es el día 1- LOLA

domingo, 21 de septiembre de 2008

OTOÑO

Son las doce y pocos minutos, se supone que hoy empieza el otoño y concluye el verano, aunque en esta ciudad, hoy especialmente el verano se ha empecinado en no irse y los termómetros han pasado de los 37 grados. Yo, los he saboreado incluso y me he recorrido media ciudad en bici.
Antes de las doce, me he sentado en el porche, en el que veo a la luna, que esta ya incluso poco gibosa, he llenado la mesa de flores, margaritas blancas, margaritas amarillas y todos los nardos que tenia el floristero, perfumando el ambiente. He descorchado una botella de vino y he puesto y encendido todas las velas que habia, muchas.
Así me he dispuesto a creer que podía brindar con mis sueños, y lo he hecho, a las doce, he levantado la copa de fino frio y paladeante para darle la bienvenida al otoño, a la melancolía, al romanticismo, a la esperanza y he pensado en ella.
He querido volver a la semana de sueños, a la simbiosis, a la sinrazon, a la ternura, he puesto música, la sinfonia del nuevo mundo, sus acordes siempre me han hecho creer en la fuerza y en el deseo concedido.
Despido al verano, con sus increibles puestas de sol y sus cielos anaranjados y rosas, con luz y dias ámplios, con su incandescencia, con sus noches encantadorasss, con sus ganas de vivir...
con todo lo bueno y lo malo que tiene el verano, y quiero recibir al otoño, con sus ocres, sus hojas, su luz tenue, sus dias más pequeños, con sus "acurrucares" , con sus manos aliviando del frio a los brazos, con sus labios brisados, con el viento que te limpia la cara y te mueve el cabello, con su sabor salado y su olor a suelo mojado, con sus nostalgias, sus melancolias, sus ainssssss y sobre todo con esa mirada azabache de ojos oblicuos que me permitan seguir soñando.
LOLA

jueves, 11 de septiembre de 2008

dream week

Aún conservo en las retinas, el color que envolvía a Dubrovnik. Desde lo alto de la colina, era una perla en la turquesa adriática, engalanada con luces de cobre y cinc y nacarada sus murallas.

Cuatro grandes barcos cruceros la velaban como vasallos prendados de su belleza o como guerreros protegiéndola.

Majestuosa, impoluta, elegante, altanera. Intramuros cobija la belleza románica, gótica, veneciana con un éstilo personal y peculiar. Los tejados la asientan y dan tonos marrones al nácar y al cobalto.

Los sedimentos artísticos superpuestos. Su historia de mecenazgos, codicia, refinamiento, ostentación y algunos restos de ruina y metralla, que hacen recordar la guerra patria.

Cuando me alejaba, estaba imbuída de un sueño, de toda una semana de sueños, sin oler a tristeza, sin sudar lágrimas, me salían sonrisas por los poros y percibía el jazmin que me conducía a la quimera. Estaba tan sorprendida que no podía dormir, me daba miedo despertar y que todo fuese una utopía.

No sé si todo ello ha sido una medicina o simplemente un placebo.

Pero nunca lo olvidaré.

lola

lunes, 8 de septiembre de 2008

MI MADRE

Ella tiene los ojos verdes, verdes color uva y cuando se da el sol se le ven puntitos marrones y lilas.

Es una mujer guapa.muy guapa y ella lo sabe pero nunca lo ha llevado con altenería, es cobija en un cuerpo alto y de natural elegante, siempre disfrutando de halagos que le dan seguridad.

Supo pasar de la opulencia a la austeridad sin histrionismos y defendió su casa como nada en momentos malos.

Las personas que la rodeaban apreciaban su simpatía, su capacidad de enfrentarse al mundo y de defender a los débiles.

Junto a ella siempre he sentido seguridad, sabía que podía solucionar lo que pasara, eso sí, no sepodía hacer nada sin su bendición.

Su carácter bravío, su obstinación, su orgullo, me han enseñadomucho, para lo bueno y para lo malo. Era fácil dejrse anular por ella, conmigo lo consiguió a veces, creo, que sólo a veces.

Nada previsible, super generosa y a la vez tacaña, cariñosa pero poca expresiva, risueña y chantejeando emociones.

Todo un espectáculo de mujer, pintaba flores como nadie, brodaba, cosia, ideaba, diseñaba, lograba, conseguía. Me dibujó y bordó un mantón de manila que guardo con esmero, aunque creo que nunca lo usaré.

Un día llegó un señor alemán a visitarla, ese al que se refieren algunos descerebrados, cuando se les olvidan las llaves, como una gracia, sin pensar ni saber cuánto sufrimiento hay detrás.

El señor alemán se fué instalando poco a poco en su casa y ella fué desapareciendo hasta que el alemán la anuló.

Cuando estoy con ella y le dá la luz, los ojos siguen siendo verdes uva con pintitas marrones y lilas y continúa siendo muy guapa, derecha, alta, elegante y mueve las manos igual la caminar. Pero su mirada está perdida, infinita y sus diálogos son inconexos y cada vez menos inteligibles

No sabe dónde está, ni con quien, piensa que su madre está allí, que la habitación dá a una calle, se pone los zapatos de su compañera de cuarto,y a veces, vá con tres bolsos colgados.

Ese señor alemán, hizo que abandonara su mente, su interés y su acervo...ya no sabe pintar flores.

Pero yo, me siento orgullosa que cuando está conmigo y le preguntan quien soy, amenudotreeinta veces al menos en media hora, siempre responda:

- es mi hija.
LOLA

Esto que os he escrito, lo parí el día 30 de agosto y digo lo parí porque no sabeis cuánto me ha dolido y cuánto me ha liberado poderlo hacer. Acabo de llegar de Croacia, con las retinas llenas de azul y de nácar y con toda una semana y una noche de sueños encima que me han embargado y aún me embargan. Tengo otras muchas cosas que contar, pero quiero arrancar estas hojas del cuaderno donde he podido escribir todo lo demás que me ha producido mucha felicidad y no podía hacerlo sin dejar constancia de ello. Creo que nada hubiese sido lo mismo si no lo hubiese podido escribir, como hasta ahora.
lola