Ella pensó, me sentaré en la del centro. Allí encauzó sus pasos seguida de Pite, cuando estaba cerca volvió a cerciorarse que era un buen sitio.
Se descolgó la bolsa, la colocó en la silla de la izquierda, el agua y la comida del perro entre ambas sillas y el cartel, la pizarra que llevaba arrastrando, sobre la silla siguiente, a la derecha.
No tenía duda alguna, se sentaría allí y no se movería hasta que hubiese conseguido sus propósitos.
Ella no cambió de posición, el cielo lentamente fué tornandose hacia el gris y el negro. La luna estaba en cuarto creciente y Venus sin parpadear lanzaba su luz.
LOLA

2 comentarios:
ya te lo dije ayer, veo mucho de LOLA en este cuento.
por favor, EL FINAL YAAAA!!!
ese desenlace que nos tiene en ascuas.
y hoy no voy a poner besos, sino soles, que alegran el día.
Estoy de acuerdo con Luna,al leer cada palabra e imaginarme los lugares, las acciones, las sensaciones y toda la pasion, sin duda alguna veo a Lola, es la cara que le pongo a mi protagonista del cuento!.
eso eso...SOLESSS y SONRISASSS!!
Buen finde chic@s!!!!!!!!!
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