lunes, 9 de junio de 2008

LOLA VERSUS LOLA

Más de un día he pensado cosas para escribir en el blog, pero lo veo tan parado últimamente, que a veces me desanimo por aquello de bueno, tampoco es importante lo que quería decir.
Pero hoy, armada de valor me sitúo delante de la pantalla, tras haber leído de nuevo las instrucciones para entrar, que siempre se me olvidan y sin dejar pasar la tentación para escribiros.
Es bueno eso de tener una página en blanco para vomitar muchas de las cosas que se te pasan por la cabeza y pensar que nadie o pocas personas lo leerán (no creo que tengamos tanta audiencia), o al menos que estás escudada en el anonimato y así parece que puedes elevar tu voz con más fuerza hacia lo desconocido sin temor al juicio, perjuicio o prejuicio.
Y ante qué o quien me someto si mis palabras son libres y mis pensamientos tambien, pues a decir cosas que en sí mismas me desenmascaren y hagan pensar a otros que tengo que superar tal o cual o ya está Lola con lo mismo.
Teresa de Calcuta, dicen que decía, que una de las grandes enfermedades es no ser nadie para nadie. Pues yo no quiero sentirme así y a veces, con mucho desgaste, me lo parece. Me niego a que eso ocurra y como siempre me he sentido parte de vosotras, quiero seguir sintiendolo, así que se me ha ocurrido que una forma de estar más presente, ya que no lo estoy físicamente es a través de este mundo de los sueños que construímos en su día y como un sueño que no se interpreta es como una carta que no se lee, aquí estoy para recordaros que os echo de menos y para recordarle a mí misma que cuando leais esto, sé que pensareis que tambien formo parte de vuestro mundo.